Los descapotables de techo rígido hace tiempo que dejaron de ser materia reservada para los coches de firmas especialistas y se incorporaron progresivamente a los cabriolets de las generalistas. A la legión que conforman Opel Astra Twin Top, Ford Focus Coupé Cabriolet, la inminente reedición del Renault Mègane Cabriolet, VV Eos, etc. se acaba de sumar este verano el nuevo Peugeot 308 CC.
Como su antecesor, el 307 CC, el 308 CC tiene un techo rígido plegable de acero, pero esta vez el resultado está mucho más logrado. Las líneas del coche son más homogéneas y el diseño del “hard top” está integrado en el conjunto, mientras que en el 307 CC parecía un cascarón que hacía las veces de techo.
El sistema electrohidráulico que mueve la capota dura se ha mejorado, sólo requiere veinte segundos para completar la maniobra e incluso se puede hacer en marcha, siempre y cuando no se sobrepasen los 12 km/h, así que en caso de un inesperado chaparrón en ciudad no hace falta mas que levantar un poco el pie del acelerador. Eso sí, siempre que no hayamos olvidado fijar la cortinilla protectora del maletero, que impide que la luneta trasera se pueda dañar con los objetos cargados. En este sentido, el de la capacidad, el maletero declara un volumen de 403 litros, 53 más que el 307CC, incluyendo los 15 del doble fondo.
Si vamos con el techo abatido, el volumen se reduce a 226 litros. En suma, nos permite cargar dos trolleys tipo cabina de avión, aunque antes habrá que haber montado el techo, tanto para ello como para extraer las maletas, dado que carece de un mecanismo de elevación del techo replegado, al estilo del Volvo C70.
El motor 2.0 HDI de 140 caballos es el más potente en el apartado diésel de la gama 308 CC. Es un propulsor algo ruidoso y bronco, pero que mueve con una soltura excepcional a este descapotable y a cambio de unos consumos ajustadísimos. Además, para completar el plano dinámico, el bastidor está perfectamente reforzado y no he apreciado torsiones de carrocería como en el 307 CC, y eso que la suspensión de esta variante Sport Pack es más bien dura. Quizás lo que menos me ha satisfecho es una dirección electrohidráulica demasiado asistida.
Mejor dos.
Aunque es un cuatro plazas, las dos traseras son muy poco confortables tanto con el techo montado como abatido. Es mejor contentarse con usarlo como un biplaza e instalar el cortavientos, que nos permite viajar en torno a 150 km/h sin que las turbulencias nos molesten, siempre y cuando lo hagamos con las cuatro ventanillas subidas.
Entre los avances respecto
al 307 CC, el 308 puede decorarse con un interior totalmente
revestido de piel, incluido el
salpicadero, o bien sólo los asientos. Además, una novedad
la constituyen los asientos
delanteros con dos airbags incorporados, uno para pelvis y tórax y el superior para la cabeza.
El equipamiento de serie es fracamente completo, tanto
en lo relativo a seguridad como
a confort de conductor y pasajeros, pero quizás decepciona un poco el precio oficial, algo elevado si consideramos el de las versiones más equipadas de sus oponentes directos. En su disculpa hay que mencionar que éstos acusan ya una cierta veteranía.
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