COMPARATIVAS
Audi A4 2.0 TDi / Honda Accord 2.2 i-DTEC / Mazda6 2.0 CRTD


¡A POR EL PREMIUM!

Cuando hablamos de berlinas diferenciamos habitualmente entre generalistas y premium, reservando esta última denominación a los modelos de BMW, Audi y Mercedes casi exclusivamente (también Lexus o Volvo podrían entrar en este grupo). Los premium están siempre por encima en precio y, teóricamente, también deberían estarlo en el resto de apartados a valorar: equipamiento, comportamiento, tecnología....
En consecuencia, el reto del resto de fabricantes es acercar sus productos lo más posible a aquellos que marcan la referencia. Lo consiguen sin problemas al ofrecer equipamientos tan completos o más que los de un A4 o Clase C por un precio claramente inferior, pero no está tan claro que puedan superar a los alemanes en otros apartados.
En esta comparativa vamos a cerrar los ojos a los logotipos que adornan el capó del A4, Honda Accord y Mazda6 y vamos a comprobar si de verdad el Audi es tan superior a dos japoneses que, como el alemán, acaban de presentar sus nuevas generaciones. Hemos elegido las variantes turbodiésel de acceso y los equipamientos más completos para poner a todos en igualdad de condiciones, viendo lo máximo que son capaces de ofrecer a sus potenciales clientes.

El precio importa. La primera premisa marcada (el mejor precio de los generalistas) se cumple a la perfección en el caso del Mazda, el más barato de los tres con sus 28.800 euros. Su dotación de serie en el acabado Sportive incluye de serie climatizador dual, llantas de aleación (el único con 18”), control de estabilidad, sensor de lluvia y luces, ordenador de a bordo, faros antiniebla y airbag frontales, laterales y de cortina. Para muchos será suficiente con esto y, de hecho, sus dos rivales también cuentan con todos estos elementos en origen.
A partir de aquí entran en juego otros elementos más sofisticados, que tradicionalmente han sido coto privado de los modelos de mayor prestigio. La versión Luxury Innova del Accord pone en manos de su poseedor prácticamente todos los lujos imaginables: navegador, asientos eléctricos tapizados en piel con calefacción, techo solar, faros de xenón, alarma antirrobo, sensor de parking.... más una completísima dotación tecnológica de seguridad que, además de la habitual batería de airbags incluye un sistema avanzado de ayuda al conductor denominado ADAS. Lo forman un control de crucero activo que mantiene la distancia con el vehículo que nos precede, un sistema de prevención de impactos que tensa los cinturones cuando prevé una colisión inminente (que se nos activó más de una vez durante la prueba aunque el peligro no era tal) y el elemento más llamativo: un asistente de cambio de carril que lee las líneas de la carretera y corrige la trayectoria girando el volante si detecta que invadimos el carril contrario. Todo esto entra en el precio de la unidad: 36.700 euros.
Son 3.500 euros más que el precio del Audi (33.260), lo que puede llevarnos a confusión. Con el desembolso extra que habría que hacer para igualar su equipamiento con el Honda, la diferencia se volvería muy a favor del japonés. De hecho, solo con montar el control de crucero activo, y los asistentes de cambio de carril y de control de ángulos muertos igualaríamos precios con el Honda.
Así pues el Mazda6 parte con ventaja por su gran relación precio/equipamiento, aunque su contenido tecnológico es inferior y tampoco tiene un catálogo de opciones del que tirar para igualar a sus rivales.


Motores parejos. A nivel mecánico, los tres se mueven en un esquema similar: cuatro cilindros, dos litros de cilindrada (2,2 en el Honda) y potencia en el entorno de los 140 caballos. El propulsor del Mazda es el más veterano, desarrollado por la firma nipona y que es el que saca más genio de los tres, aunque a costa de un pelín de pereza en bajas vueltas. Tanto el nuevo common rail del Audi como el i-DTEC del Honda son más progresivos y refinados, pero muestran algo menos de carácter. El primero es mucho más redondo que los anteriores de bomba-inyector, con un rendimiento más homogéneo a lo largo del cuentarrevoluciones y algo más suave, aunque esperábamos un refinamiento aún mayor. En este sentido le va bien el cambio Multitronic de variador continuo con ocho relaciones prefijadas, que contribuye a aumentar su grado de confort y silencio de marcha al llevar al motor preferentemente en regímenes bajos.
El Accord estrena la segunda generación del primer motor diésel de Honda, denominado ahora i-DTEC, y que se ha renovado para cumplir la futura normativa de emisiones Euro5, aumentando de paso su potencia a 150 caballos. Sigue siendo un prodigio de suavidad y silencio (aunque suena algo diferente al anterior) y muy homogéneo en cuanto a rendimiento. Pese a ser el más potente del terceto es el menos gastón, aprovechando que el cambio perjudica al Audi en este apartado.
En el plano dinámico cada uno tiene su virtud. El Accord presenta el mejor compromiso entre confort y efectividad; el Mazda6 tiene el tacto claramente más deportivo y efectivo en curva: sin balanceos y con una agradable sensación de que el coche va sobre raíles, aunque su suspensión puede resultar algo seca en uso familiar. El Audi, por su parte, puede configurarse según las circunstancias, ya que dispone opcionalmente (caso de nuestra unidad de pruebas) de un tren de rodaje deportivo y del Audi Drive Select, un sistema que permite seleccionar entre tres programas de funcionamiento (Auto, Confort y Dynamic) para la gestión de la servodirección, respuesta del acelerador y amortiguadores.


¿Familiares?. Aunque los monovolúmenes y SUV han comido buena parte del mercado a las berlinas tradicionales, ahora que la conciencia ecológico-económica toma fuerza estos modelos cobran ventaja. En poco tiempo pueden volver a ser los preferidos como coche familiar por su menor consumo y emisiones derivado de su menor peso y favorable aerodinámica. Ahora, ¿son de verdad coches familiares? Pues hay que decir que sí, pero para famililas de cuatro miembros máximo puesto que, precisamente por el auge de los monovolúmenes las berlinas han renunciado prácticamente a la quinta plaza. Y es que la zona central de la banqueta trasera es casi impracticable por su dureza, algo que hay que tener muy en cuenta si los ocupantes habituales serán cinco. ¿En los tres ocurre igual? En ninguno de los tres protagonistas de esta comparativa el “quinto elemento” viajará con comodidad, si bien en el Mazda se le trata con algo más de indulgencia que en Accord y Audi.
Por maletero, la victoria absoluta es para el Mazda6. La unidad de pruebas que nos facilitó la firma japonesa era la versión cinco puertas con un práctico portón trasero que nos abre 519 litros de capacidad de carga (el de cuatro puertas cuesta lo mismo, pero tiene 9 litros menos de maletero). El Audi se queda en 480, mientras que el Accord está en la cola con sus 467 litros. Estos últimos, al no contar con portón posterior, tienen una boca más limitada. Además, en el caso del Acccord, el refuerzo de chasis transversal situado tras los asientos traseros impide cargar bultos anchos, como una mesa, por ejemplo.


¿Y por calidad? Juzgando la presentación y los materiales del interior nos encontramos con que el Honda llega al nivel del Audi en muchos aspectos (el salpicadero con rasgos del Civic es modernísimo y los plásticos tienen un aspecto impecable). El Mazda, sin embargo, aún no ha dado ese paso que le acerque a los cánones de los modelos europeos de mayor prestigio, como sí lo ha hecho en cuanto a diseño o deportividad en su dinámica.
En resumen. El Audi sigue reinando en una valoración global y, aunque sea a base de dinero, puede equiparse casi como un A8, con la máxima tecnología en seguridad, chasis, motores y cambio, como hemos visto en esta unidad probada. El Honda está casi a su altura en calidad, confort y equipamiento avanzado y al Mazda le falta dar un salto de calidad, pero a cambio es el más atractivo, práctico.... y barato.