DACIA SANDERO 1.6 LAUREATE -90CV-
TERCERAS REBAJAS  
La apuesta de Dacia por los coches de bajo coste escribe su tercer capítulo con el Sandero, un utilitario de cinco puertas que reúne los atributos básicos del Logan en un formato más atractivo y actual.  



Tras vender más de un millón de unidades del Logan desde su lanzamiento en 2004, ya nadie puede dudar de lo acertado de la apuesta de Renault por un vehículo con un precio de derribo, como no se había visto antes teniendo en cuenta su tamaño y su solvencia en cuanto a habitabilidad y capacidad de carga se refiere.
El gran déficit del modelo que le ha devuelto la vida a Dacia proviene de su diseño exterior: formato sedán de cuatro puertas y un dibujo soso y anticuado que desde el primer golpe de vista identificaba a un coche de bajo coste. Pues bien, con el nuevo Sandero esta losa se diluye.
Estamos hablando de una variante del Logan con una carrocería más comercial de 5 puertas, un diseño más atractivo y actual que busca atraer a una clientela más joven y urbana y un tamaño en torno a los 4 metros de longitud que le sitúa en la órbita del segmento B junto a los Ibiza, Grande Punto, Clio, etc.
Incluso tomando como referencia la versión más cara del catálogo Sandero, el 1.6 de gasolina bajo el acabado Laureate, el coste para el cliente no llega ni a los 10.000 euros, lo que supone un ahorro de unos 3.000 euros respecto al más económico de sus equivalentes entre la competencia.


Más cantidad que calidad. El interior es prácticamente similar al del Logan, de diseño bastante sencillo y plásticos demasiado duros. No puede equipararse a sus rivales en cuanto a calidad de realización y sería discutible la ubicación de algunos de sus mandos, pero no se ruboriza si se contrastan equipamientos. A esta versión Laureate sólo le faltaría el aire acondicionado (968 e) y el radio-CD con MP3 (365 e), puesto que su listado de serie ya incluye el ordenador de a bordo, los elevalunas delanteros y los retrovisores eléctricos, el asiento del conductor con regulación en altura y lumbar, volante ajustable en altura, banqueta trasera abatible, faros antiniebla, airbags frontales y laterales de cabeza/tórax, ABS/EBD y asistente a la frenada de emergencia, cinco reposacabezas, etc. Nada, pero que nada mal para este precio.
Los asientos, aun con poco agarre, resultan confortables y sin contar con regulación en profundidad en el volante se gana con facilidad un cómodo puesto de conducción. Pero lo mejor lo encontramos en forma de centímetros. Para tratarse de un utilitario goza de una gran amplitud en ambas filas, una altura destacada hasta el techo y un gran hueco bajo los respaldos delanteros para que los ocupantes traseros alojen sus pies con total comodidad.
Generoso en el espacio para los pasajeros y también en volumen de carga. Su maletero se pone a la cabeza de la categoría con una capacidad de 320 litros, aunque nos vemos en la obligación de pedir una reubicación del gato, en el lateral izquierdo del cofre, pues sus partes salientes podrían causar algún corte en el brazo mientras se está acomodando el equipaje.

Carácter sosegado. El motor 1.6 de 90 caballos que impulsa a esta versión es el mismo del Logan, una mecánica Renault de penúltima generación, más sencilla pero de eficacia y fiabilidad contrastadas. Su rendimiento es suficiente si el propietario se ajusta al perfil de conductor tranquilo y poco exigente, ya que logra el aprobado a bajo y medio régimen pero aporta poco a registros de revoluciones más elevados.

En un uso normal y sin exigencias, el consumo de gasolina podría ser aceptable, pero circulando a plena carga y ante los repechos del terreno el motor desfallece sensiblemente y obliga a tirar de cambio buscando relaciones más cortas, con el consiguiente incremento en el consumo. Además, los viajes largos pueden convertirse en un incordio dada la apreciable sonoridad mecánica y aerodinámica que se traslada al interior y por unas vibraciones especialmente molestas en el pedal del acelerador.
No podemos esperar grandes alardes en su comportamiento, pero tampoco merece críticas severas. Disfruta de unos muelles firmes que propician que su comportamiento sea noble y alcance un nivel de estabilidad más que aceptable, así que lasnotas negativas las centraremos en una dirección lenta, con 3,2 vueltas de volante, y de tacto pesado en maniobras y uso urbano.