BMW 116i URBAN
¡BIENVENIDO!  
La versión gasolina del nuevo Serie1, por fin turboalimentada, establece un punto de partida muy interesante para los que quieran estrenarse en la firma alemana. Excelente rodador por confort y consumos, este compacto resulta más fácil de conducir aunque ha dejado por el camino parte de su deportividad  

Estrena el sistema Dynamic Driving Control con la función Eco Pro, un paso adelante más en la estrategia de eficiencia de BMW. El mando se localiza rápidamente junto a la palanca de cambios, y una vez seleccionado el programa notamos que la respuesta al acelerador cambia, y la instrumentación también se muestra de forma diferente. Por ejemplo, en el modo Eco Pro, aparte del medidor de aceleración eficiente, el cambio de marcha recomendado y la autonomía ganada con esta conducción en los relojes, la pantalla central ofrece consejos y una amplia información gráfica con estadísticas del consumo realizado en cada programa.
A diferencia de otros sistemas similares que hemos probado, aquí el cambio de un modo a otro se nota bastante, y si en Eco Pro la sensación de aceleración se atenúa de forma evidente, en Sport la respuesta sobre el gas es inmediata y contundente.
La contención de consumos también se apoya en otros dos elementos. En ciudad, la función Auto Start/Stop permiter reducir el gasto apagando el motor en los semáforos. BMW demuestra que se toma muy en serio esto de la eficiencia, y el sistema está operativo casi desde el arranque y sin que los cambios en la climatización afecten demasiado a su utilización (en otros sistemas similares una mínima variación sobre al aire acondicionado implica la interrupción de la función). Sin embargo, el Start/Stop que hemos probado en el 116i no es todo lo refinado que nos gustaría al producir una vibración clara cada vez que arranca.
La caja de cambios de seis marchas y notable comportamiento (hay un cambio automático de 8) casa perfectamente con el carácter rodador del motor. La sexta es larguísima y permite alcanzar los 120 km/h a solo 2.400 rpm; hasta la quinta nos parece excesiva. En autovía se agradece y viaja totalmente desahogado con un gasto muy ajustado. Solo en momentos concretos podemos necesitar bajar una o dos marchas y hacer girar la mecánica a regímenes más alegres para ganar capacidad de reprís.
muy confortable
La nueva plataforma del Serie 1, de más batalla y con vías ensanchadas, además de montar suspensiones revisadas, manifiesta un grado de confort superior. El tarado se ha suavizado respecto al anterior modelo, y también las reacciones del tren trasero están más limitadas. Si antes la conducción de este BMW implicaba mayor atención, sobre todo en los días de lluvia, ahora podemos afirmar que ha mejorado en facilidad de manejo. Por el camino hemos perdido esa impronta deportiva de un tracción trasera, y el ESP apenas deja lugar a deslizamientos del eje posterior. El comportamiento de este 116 es, en cualquier caso, sobresaliente, y si queremos de verdad hacer patente su propulsión, el control de estabilidad y tracción se pueden desconectar.
Esa sensación de confort igualmente se refleja en la nueva dirección, asistida electromecánicamente, cuyo tacto es más ligero, pero que se muestra muy rápida y precisa una vez metidos en carreteras reviradas.

Comedido en espacio. El Serie 1 crece en tamaño y sin embargo dentro no logra la capacidad de sus rivales. Especialmente las plazas posteriores están muy pensadas para dos personas (molesta mucho el túnel de la transmisión y el asiento es duro), mientras que delante la puerta queda muy cerca del conductor. Pese a ello, la ergonomía de conducción está muy lograda, y es uno de los compactos en los que se puede ir más bajo, como en los automóviles deportivos. En cuanto al maletero, ha crecido comparado con el anterior Serie 1, y sin ser referente de amplitud sí que cumple con las necesidades de equipaje normales.

Línea ciudadana. BMW apuesta por dos líneas de estilo (Urban y Sport) para completar el equipamiento base, con un sobreprecio de 1.800 euros. Así, los elementos específicos pintados en blanco de nuestra unidad Urban marcan su personalidad (se pueden pedir en blanco hasta la carcasa de los retrovisores y las llantas), y de serie se incluyen el climatizador dual, el útil Start/Stop y los diferentes programas de conducción (incluido el modo Eco Pro), como extras más destacados.
Fuera del equipamiento inicial se queda un variado surtido de dispositivos que suponen un paso adelante respecto al modelo anterior. En la medida en que nos lo podamos permitir (el precio del coche ya es alto, y dichos extras no son precisamente baratos), destacan la suspensión deportiva M, el sistema de aparcamiento automático en paralelo, o el BMW Connected Drive con funciones muy actuales, tan prácticas como el reconocimiento de señales o la radio por Internet, y otras más prescindibles como el acceso a redes sociales. Por si te gusta conducir... y navegar.