INFINITI G37 CABRIO GT PREMIUM AUTOMÁTICO
CALENDARIO COMPLETO  
Infiniti se suma al grupo de descapotables de cuatro plazas reales y es de los pocos de ellos que cuentan con un techo de acero retráctil en lugar de la clásica capota de lona  


Existe entre los automovilistas españoles la idea preconcebida de que los descapotables son para el verano. Y no es así, salvo que vivamos en el centro o el norte de Europa donde el estío es mucho menos cruel con la ciudadanía, como gustan decir nuestros políticos. Los descapotables son para las cuatro estaciones del año, menos en España, donde en verano lo mejor es guarecerse del inclemente sol.
La oferta en España está creciendo más que nunca. El último modelo en llegar ha sido el Infiniti G37 Cabrio, que viene a luchar con las variantes más potentes de la Serie 3 de BMW, el 335i Cabrio, y el Audi S5 Cabrio, a la espera de la variante convertible de la nueva Clase E de Mercedes.

Cuatro plazas de verdad. Con 4,66 metros de largo y una generosa distancia entre ejes el G37 Cabrio puede presumir de una habitabilidad casi sin parangón. Con el techo replegado pueden viajar cuatro adultos, si bien los ocupantes de las plazas traseras sufrirán las turbulencias que no molestan a conductor y acompañante. Ya con el techo cerrado nos encontramos con una altura limitada para los pasajeros que superen el 1.75 de estatura.
En cuanto al maletero, los 366 litros permiten albergar un par de “trolleys” de fin de semana y poco más; eso sí, una bolsa de palos de golf cabe perfectamente, una medida referente para usuarios de coches de esta categoría.

Infiniti, la división de coches de lujo de Nissan, hace un magnífico trabajo en cuanto a calidad de fabricación y equipamiento de sus coches. En el G37 Cabrio podemos volver a comprobarlo. Si analizamos la tabla de equipamiento, no se le puede reprochar prácticamente ninguna carencia. Si la versión básica, si es que así podemos denominarla, lleva casi todo, la GT Premium se completa con la pantalla central táctil, navegador con 30 GB de memoria y las Guías Michelin de 42 países incluidas, un equipo de audio Bose con 13 altavoces y memoria para música de 10 GB, función de memoria para asiento del conductor, volante y espejos asociados a la llave inteligente “i-key” y los asientos delanteros dotados de calefacción y ventilación. Mejor, casi imposible.

Rapidísimo.
EL G37 Cabrio puede presumir de una base mecánica capaz de hacer disfrutar a los amantes de la conducción deportiva. Sus 320 caballos le convierten en uno de los más potentes de su clase, lo que queda de manifiesto en sus valores de rendimiento, si bien la velocidad está autolimitada a 250 km/h. Además, la versión automática (2.300 € más) se beneficia de un cambio de siete velocidades con tres programas de uso, ‘estándar’, ‘sport’, que mantiene engranada una marcha más corta y reduce al levantar el pie del acelerador o al frenar, y ‘manual’, si bien en los dos primeros también se puede seleccionar la marcha mediante las levas de magnesio del volante. Su funcionamiento es rápido y suave, aunque le faltan unas milésimas de segundo para alcanzar al magnífico S-Tronic de Audi.
Hasta aquí, todo excelente, salvo los consumos, que se disparan a poco que no respetemos los límites legales. Entonces es fácil superar los 15 litros, más que un BMW M3 Cabrio en similares circunstancias.
Desde el punto de vista de la conducción, y aun tratándose de un propulsión trasera, su manejo no resulta delicado. Mucho tiene que ver en ello un reparto de pesos casi totalmente equilibrado, con un 53% de los 1.898 kilos recayendo sobre el eje delantero y el 47 sobre el posterior. Así, sus reacciones son casi neutras y en el peor de los casos, el control de estabilidad está ahí para sacarnos de apuros.

Quizás lo que más me ha gustado es su tacto deportivo, que está en la línea de BMW e incluso cerca del tacto de los Porsche y por encima de Audi y Mercedes Benz. La dirección es agradablemente firme, la amortiguación resulta consistente pero a la vez benévola desde el punto de vista del confort y sólo notamos su aspereza si el asfalto está muy roto. Por otro lado, los enormes frenos tienen una mordiente magnífica. Sólo me ha faltado conducirlo sobre mojado para comprobar si es tan eficaz en estas condiciones como un Audi o un Mercedes, pero lo cierto es que es un coche fácil y previsible, aun llevándolo muy deprisa.
En suma, el Infiniti G37 Cabrio es un magnífico juguete para quienes quieran un descapotable capaz para cuatro personas. Y con la ventaja adicional de una sobresaliente relación valor/precio. Cualquiera de sus rivales superaría con creces la barrera de los 70.000 euros a igualdad de equipamiento, que no es poco.