RIVALIDAD AL DESCUBIERTO
Con Mercedes como tercera en discordia, BMW y Audi mantienen un pulso constante en todos los campos del automóvil; en el de los descapotables, siendo un segmento de nicho, tampoco hay lugar para la tregua.
Hace justo un año, las páginas de TOP AUTO recogían el duelo entre ambas coincidiendo con el lanzamiento de las versiones cabrio de la Serie 1 y del A3; doce números después, reeditamos la rivalidad entre sus cabrios aunque subiendo un peldaño de categoría aprovechando la recientísima puesta a la venta del A5 Cabrio, el más claro rival para el descapotable de la Serie 3.
Siendo productos de perspectivas similares, puede resultar sorprendente las divergencias que apreciamos en los enfoques asignados en diferentes apartados, una circunstancia a la postre positiva para el cliente ya que facilita la distinción entre cada uno de ellos y en consecuencia la elección de compra.
Mejor el duro.
En el desarrollo de un descapotable siempre se plantea la misma cuestión sobre el tipo de techo a elegir: ¿metálico o de lona? Pues bien, nuestros protagonistas comienzan a marcar distancias apostando cada uno por un tipo diferente, Audi por el clásico de tela y el modelo de BMW por el techo rígido.
Esta solución le aporta al Serie 3 una imagen más integrada y armónica del conjunto, pudiendo casi pasar por su hermano coupé. El A5, mientras tanto, muestra un mayor contraste visual entre la lona de la capota y la chapa de la carrocería. A nuestro juicio el BMW resulta más agraciado a la vista con el techo puesto, aunque el Audi despliega todos sus encantos a cielo descubierto y nos enamora más que su rival gracias a una apariencia más musculosa.
En cuanto al aislamiento térmico y acústico, la ventaja en este caso del bávaro es más que evidente. Ponerse al volante de él es como hacerlo en el de cualquier coche convencional, cosa que lamentablemente no ocurre en su oponente muniqués, que con la capota que monta de serie deja pasar al habitáculo más ruido de lo esperado, tanto aerodinámico como el procedente del motor. Por ello, recomendamos invertir 345 euros en una capota con material insonorizante más grueso que se ofrece en opción.
El propietario del Audi también podría temer que cualquier desalmado se cebase con la tela del techo, pero no debemos pasar por alto las ventajas que proporciona esta solución, que no son pocas ni de índole menor.
Para empezar, la capota de lona es menos voluminosa, lo que repercute en beneficio del maletero y de la habitabilidad. Respecto al primero, el A5 ofrece a su propietario un más que interesante volumen de carga de 380 litros con el techo desplegado, si bien el BMW no se queda muy rezagado firmando 350.
La diferencia viene cuando replegamos el techo en el cofre. En este caso el maletero del Serie 3 queda prácticamente inutilizado y reduce su capacidad a 210 litros, mientras que el Audi apenas se resiente y se mantiene en unos loables 320.
En cuanto a su influencia en la habitabilidad, los ocupantes de los dos asientos traseros percibirán con mayor intensidad la cercanía del techo con sus cabezas a bordo del 325i, y especialmente en las zonas laterales del vehículo. En el Audi, por contra, disfrutarán de una sensación superior de desahogo, apoyada a su vez por el mayor espacio ofrecido para sus piernas.
La lona permite a su vez un accionamiento del techo más rápido, 15 segundos para montarse y 17 para recogerse en el maletero, frente a los 22 y 23 segundos, respectivamente, que requiere el duro del BMW. Ambos son de accionamiento totalmente eléctrico y disponen de un tecla con la que podemos actuar al mismo tiempo sobre las cuatro ventanillas. El Audi suma otro punto en su haber al permitir accionar la capota en marcha, hasta 50 km/h, de modo que no tendremos que perder tiempo ni buscar un sitio donde parar si por ejemplo nos sorprende la lluvia viajando descapotados.
Prescindiendo del techo, las turbulencias llegan con mayor intensidad a los asientos delanteros del modelo de los aros debido a la menor superficie de las ventanillas traseras, lo que perjudica su protección frente al aire. Como contrapartida, el cortavientos se incluye de serie, mientras que su oponente requiere el pago de 390 euros.