Al abrigo del éxito comercial del Qashqai, otros fabricantes están imitando la fórmula del crossover urbano. El primero de ellos ha sido Peugeot con esta innovadora propuesta inspirada en el 308 (con el que comparte plataforma) que ha adoptado la nomenclatura con los dos ceros que identifica a los modelos más especiales de la firma del león.
Sin embargo, el 3008 no es un monovolumen. O, al menos, no del todo. Para eso queda el próximo 5008 que se presentará en septiembre en el Salón de Francfort. Sí que es cierto que sus proporciones están cercanas a este tipo de vehículos sobre todo por la altura y la anchura, pero sus 4,36 metros de longitud le colocan en la órbita de los compactos. Tanto por estética como por algunos sistemas de conducción que equipa (en un aparte hablaremos del Grip Control) también podría definirse como un todoterreno urbano ligero.
Más rutero.
De todas estas características que reúne el 3008, la menos de-sarrollada es la vertiente campera. A pesar de su aspecto, no tiene una altura al suelo que nos permita aventurarnos por zonas rotas. Sí que puede resultar algo más solvente en caminos en buen estado, y más aún si optamos por montar el Grip Control opcional para mejorar la tracción sobre terreno deslizante. Habrá que esperar a 2011 para contar con las versiones de tracción a las cuatro ruedas, en las que el eje posterior será propulsado por un motor eléctrico.
Pero mientras tanto, el 3008 explota más su vertiente de vehículo familiar, la que predomina en este conjunto tan difícil de encuadrar. Su interior es muy amplio, sobre todo por una destacada cota de altura en todas las plazas. A esa sensación contribuye también la luminosidad del habitáculo, potenciada por el techo panorámico que monta de serie esta versión. El conjunto interior es muy práctico: hay huecos por todos lados, con especial mención a un enorme compartimento refrigerado de 13,5 litros en el apoyabrazos delantero. Lástima que para completarlo no cuente con una banqueta trasera deslizante, un elemento que siempre viene bien para jugar con el espacio para las piernas de los pasajeros o ampliar el hueco de carga y que sí se incluirá en el 5008. Al menos, el piso plano y un asiento central trasero más cómodo de lo habitual permite que tres pasajeros viajen con relativo espacio en la parte posterior. El maletero, con 432 litros, es bastante solvente teniendo en cuenta que con 4,36 metros no se pueden pedir milagros. El portón en este modelo se divide en dos partes, con una base inferior reforzada que aguanta un peso de 200 kilos sobre ella, aunque no le vemos la utilidad a esta opción por ningún lado.... Más práctico es el maletero con tres niveles de altura, el único guiño a la modularidad del modelo francés.
Para acabar con el repaso al interior, esta vez centrándonos en su aspecto estético, nos sorprende que el diseño de su salpicadero es bastante diferente al del resto de la familia 308, lo cual no es nada habitual. Este modelo tiene personalidad propia tanto por fuera como por dentro y además mantiene la alta calidad de las últimas creaciones de la firma del león. El cuadro de relojes es específico para este modelo, igual que las formas de las tomas de aire centrales (poligonales en lugar de redondas como en los 308) o los conmutadores situados bajo éstas, de un aspecto y tacto inmejorable. La consola central no es vertical, sino que va tendida y tiene una posición de la palanca de cambios más alta de lo habitual, lo que la deja muy a mano. Por cierto, que esta caja de seis velocidades mejora bastante el tacto del selector respecto a las anteriores de PSA. Finalmente, la posición de conducción y los asientos resultan confortables y no nos incomoda ni siquiera con el paso de los kilómetros.
Ante todo, confort.
Una vez en marcha, el rodar del 3008 respalda el espíritu familiar general. Y más aún con el sedoso motor 1.6 THP de inyección directa de gasolina desarrollado en conjunto por BMW y PSA. Con este corazón, el 3008 se mueve con solvencia en todas las situaciones, ya que entrega su par máximo a solo 1.400 vueltas. Por tanto, no se echará en falta respuesta en bajos, mientras que si necesitamos de su potencial para adelantar o rodamos a plena carga tendremos total solvencia. Los consumos tampoco son disparatados (en conducción estrictamente legal por autovía se mueve ligeramente por encima de los 8 litros de media), salvo que apretemos el ritmo. El agrado de uso general del coche se competa con una bajísima sonoridad en el interior, sin ruidos mecánicos ni aerodinámicos, algo que no conseguiremos con los turbodiésel, que sí ofrecen un consumo más ventajoso.
Tecnología aplicada.
Aparte de su confusa personalidad, el otro rasgo definitorio de este nuevo modelo es su alto contenido tecnológico. Las versiones Sport nos ponen en bandeja la primera novedad: el Dynamic Rolling Control (control de balanceo de la carrocería). Se trata de un sistema hidráulico que comunica los amortiguadores de las ruedas traseras de modo que se compensen en los apoyos laterales. En la práctica, se limita bastante el movimiento de la carrocería en curvas y es un buen aliado para la dinámica en un coche de este tamaño. Nos ha resultado más ágil y efectivo de lo esperado por su aspecto voluminoso, algo a lo que también ayuda un tarado algo más duro de los elementos elásticos. Sin embargo, no nos ha parecido incómodo ni siquiera en carreteras irregulares, lo que nos vuelve a llevar al principio. Es un coche familiar con el confort como premisa principal.
La tecnología también se aplica a la seguridad en el 3008. Todas las versiones llevan un proyector de información en una pantalla retráctil situada tras el volante que se completa con un peculiar avisador pasivo de la distancia de seguridad, que nos marca -en segundos- la distancia que debemos dejar con el vehículo precedente. Cuando considera que violamos la distancia adecuada, nos avisa con un parpadeo, sin frenar el coche en ningún momento.
El resto del equipamiento de la versión Sport confirma este ambicioso posicionamiento del crossover francés: faros bixenón direccionales, ESP, climatizador dual, sensores de parking, control de crucero.... Eso sí, el precio -27.400 euros- es bastante más elevado que el de cualquiera de sus posibles rivales.