INFINITI EX37 GT
ESTRENO DE LUJO  
Infiniti desembarca ahora en España con el objetivo de arrebatar ventas a BMW y Porsche. El EX37 GT, su 4x4 más "pequeño", tiene en el punto de mira al X3 de la firma bávara.  


Hubo entre los fabricantes japoneses, en su afán por arrebatar ventas a las marcas europeas de prestigio una porción de tarta del mercado norteamericano, un lanzamiento de divisiones “de lujo”. La meta era, y lo sigue siendo, batir a Mercedes Benz, BMW, Porsche... Así, Toyota gestó el nacimiento de Lexus, Honda hizo lo propio con Acura y Nissan con Infiniti. Ésta acaba de desembarcar en Europa mediante una red de concesionarios muy moderada -tres inicialmente en España- que va a comercialziar por el momento sólo cuatro modelos: una berlina, su derivado cupé y dos todo camino. De éstos últimos es el EX37 el menos grande y relativamente accesible en términos de precio, ya que la versión básica cuesta 51.500 euros, aproximadamente lo que un BMW X3, que es el modelo en que se mira este Infiniti.

Base de berlina. El EX37 se ha desarrollado a partir de la plataforma de la berlina G37, lo que hace que sus dimensiones sean relativamente contenidas, con una longitud que no llega a los 4,70 metros y que le coloca por tamaño en el mismo grupo del antes citado X3, el Volvo XC60, el Audi Q5, etc. Sin embargo, es algo más bajo que todos ellos, lo que le otorga un aspecto más dinámico, menos campero.
Para el diseño del EX37 se ha primado el factor aerodinámico, lo que sumado a una posición bastante retrasada del motor respecto al eje delantero -a fin de lograr un mejor reparto de pesos entre trenes-, ha hecho que el habitáculo haya salido perjudicado. Las plazas delanteras son correctas, pero las traseras, aunque son suficientemente anchas para dos adultos o tres niños, no toleran bien una estatura generosa, ni por espacio para las piernas ni por altura del asiento respecto al techo. Lo mismo sucede con el maletero, que con sólo 340 litros están la línea de un Peugeot 308 y por debajo del nuevo Mègane. Hay un falso suelo de 45 litros de capacidad utilizable en el caso de que no recurramos a la rueda de repuesto de emergencia o al equipo de audio Bose, ambos opcionales.

Sin tacha. El equipamiento es otro de los puntos fuertes del EX37. Es verdad que cuesta casi nueve millones de las añoradas pesetas, pero a cambio de ello no se le puede reprochar ninguna carencia. Tapicería de cuero, asientos delanteros eléctricos y calefactados con función de retroceso para facilitar la entrada y salida del conductor, sensores de aparcamiento, telemando de acceso inteligente -con pulsador de arranque-, control de crucero -el activo cuesta 1.100 euros-, cristales traseros oscurecidos, sensores de lluvia y luces, pintura autorreparable antiarañazos, columna de dirección de ajuste eléctrico, radio-CD-Mp3 con cargador de seis CD’s, etc.
Sólo se quedan fuera de la larga lista de dotación de serie el navegador, que está englobado en un paquete que incluye camara de retrovisión y un equipo de audio Bose, los faros de xenón con iluminación activa y las cámaras de visión perimetral en maniobras (1.090 e), un ‘gadget’ tremendamente práctico, ya que nos proyecta una imagen cenital del coche que facilita la maniobra de aparcamiento.

Sobrado de caballos. El EX sólo está disponible con el motor de casi 3,7 litros del que proviene su denominación. Sus 320 caballos hacen que no tenga momentáneamente ningún oponente de su tamaño cercano. Ese caballaje le permite unas excelentes aceleraciones y velocidad punta (240 km/h). La cifra de par máximo no es nada mala tampoco, 320 newtonmetros, aunque se obtienen a un régimen notablemente alto. Es un motor de comportamiento muy lineal y, además, muy silencioso.
La caja de cambios automática es una más de las que se va sumando a las de siete marchas. Puede emplearse también en modo manual manejando el selector. Su funcionamiento es muy suave y bastante rápido, aunque en ocasiones le cueste bajar se 7ª a 6ª cuando pisamos el acelerador a fondo buscando el ‘kick down’ de reducción. Muy agradable en cualquier caso, es lo mejor del grupo propulsor. Los desarrollos tienden a largos, pero aun así, las cifras de consumo son elevadas, y en especial en uso urbano, escenario en el que no es fácil bajar de los 16 litros. En carretera, si viajamos a cruceros legales sostenidos podemos contentarnos con rondar los 10, pero a poco que el ritmo sea cambiante, no bajaremos de la cota de los 12.

Sensaciones deportivas. Para la puesta a punto de los 4x4 Infiniti se puso como meta emular el comportamiento dinámico de rivales como BMW y Porsche, cuyo tacto de conducción es equiparable al de una berlina. Así, al volante del EX37 podemos tener la sensación de conducir un turismo deportivo y no un todo camino de 320 caballos. Aunque la amortiguación es benévola con los pasajeros, es suficientemente firme como para permitirnos una conducción a fuertes ritmos incluso en tramos de montaña, en los que es frecuente encontrar curvas enlazadas, curvones y descensos vertiginosos. Las inercias son muy contenidas y en ello tienen que ver tanto el buen trabajo de las suspensiones como un peso razonablemente contenido del coche -menos de dos toneladas- gracias al uso de aluminio para algunas articulaciones de los trenes y el capó e incluso de fibra para el portón trasero.

Los cuatro frenos autoventilados también apoyan a esa conducción deportiva, no así la dirección, de tacto muy americano, es decir, a mi modo de ver, demasiado asistida para como nos gusta a este lado del Atlántico.
El Infiniti EX 37 no es un 4x4 pensado para un uso campeto intensivo. Para empezar, por la elección de neumáticos, elegidos para un máximo rendimiento en asfalto. En pistas se defienden bien, pero sobre barro no evacúan bien y hacen que el coche pierda tracción con cierta facilidad. Que nadie piense que es tan capaz como un Range Rover en este escenario.
Este nuevo contrincante, que a medio plazo va a contar con una mecánica turbodiésel, tiene pocos rivales. Por potencia, ninguno de sus dimensiones llega a superar la barrera de los 300 caballos, pero sobre todo deja a los demás muy atrás si valoramos la soberbia relación valor/precio. Es cierto que roza los 54.000 euros sin las pocas opciones disponibles, pero ninguno de ellos, BMW X3, Volvo XC60, Audi Q5, etc. dan tanto a cambio.