JAGUAR X TYPE EXECUTIVE 2.2D AUT. -155CV-
SEGUNDA JUVENTUD  
El que en su día fue bautizado como el “baby-Jaguar” se ha renovado en 2008. Con una imagen que lo asemeja al XJ, tiene entre sus novedades una caja de cambios automática de seis velocidades para el motor 2.2D.  



Jaguar está viviendo sus años más intensos. Y no sólo por el hecho de haber sido adquirida por el gran grupo industrial indio Tata, sino por la renovación de su gama. Por estas páginas han pasado el bellísimo deportivo XK, el remozado sedán XJ y el no menos atractivo y rompedor, desde el punto de vista estilístico, XF. El más pequeño de los coches de la marca del felino ha estrenado esta primavera una importante serie de cambios que le están haciendo vivir una segunda juventud en la que sus rasgos se han emparentado con los del portaestandarte, el XJ.
Así, basta echar un vistazo al frontal para ver cómo el más voluminoso paragolpes, con tomas de aire rediseñadas, le hace parecerse más a su hermano mayor. Del mismo modo, en la zaga encontramos un nuevo parachoques cuya zona inferior imita la salida de aire de tipo Venturi.
También son nuevas la calandra en nido de abeja cromada, las molduras laterales y los espejos retrovisores con los intermitentes integrados, ahora en plena moda.
En el habitáculo también hay importantes novedades. Se ha rediseñado el tablero de instrumentos; se ha incorporado un acabado metálico con efecto tungsteno a las toberas de aireación, los brazos del volante y la consola central; los asientos disponen de un nuevo cosido; los remates en madera para el salpicadero son con madera Rosewood y la tapicería de piel está disponible con el tacto soft grain, ligeramente rugoso, que se ofrecía ya para sus hermanos mayores.

Seis marchas. Respecto al motor Diesel 2.2D de la unidad probada, hay que señalar que al fin ha incorporado el filtro antipartículas para reducir sus emisiones nocivas y que, como en el caso del modelo protagonista de la prueba, puede disponer de un cambio automático de seis marchas con opción de manejo secuencial, algo que apreciarán los amantes de la conducción más ágil o deportiva. Esta caja de cambios afecta negativamente a las prestaciones y consumos si lo comparamos con el cambio manual, pero en honor a la verdad, a lo largo de nuestra prueba los valores de gasto de gas-oil nos sorprendieron gratamente, con una cifra media de menos de ocho litros a los cien kilómetros.
Además, una de las bazas de este motor es su gran respuesta a las solicitudes del acelerador. Dispone de una alta curva de par, que tiene su cota máxima en nada menos que 400 newtonmetro gracias a la función de sobrecarga (overboost) del turbocompresor durante unos segundos cuando pisamos a fondo el pedal del gas.
Otro punto a favor es la calidad de funcionamiento de este motor. Los ingenieros de Jaguar han trabajado a fondo para rebajar vibraciones y ruidos. No llega a los niveles de sus hermanos equipados con el motor 2,7D, los XF y XJ, pero está aun excelente nivel en agrado de uso en ese sentido.
En el plano dinámico el X-Type 2.2D apenas ha recibido mejoras apreciables. Si tenemos en cuenta que parte de la excelente plataforma del Ford Mondeo de la generación precedente, poco hace falta decir. En el caso de la versión Executive, que monta de serie neumáticos sobre llanta de 17 pulgadas, el confort es mayor que al incorporar ruedas de perfil más bajo y sobre llantas de 18 como las que llevaba la unidad que hemos probado, aunque a cambio de ello se mejoran unos puntos en agarre y sobre todo en frenada, al tener algo más de superficie de contacto con el asfalto.
Para que nos hagamos una idea, en cuanto a amortiguación está en los niveles de firmeza de un Audi A4, es decir, relativamente blandos, por lo que no está de más recurrir a la suspensión deportiva, que además rebaja la altura de la carrocería y que sólo cuesta 510 euros.
En el ámbito del equipamiento la renovada generación X-Type apenas incorpora sorpresas. Básicamente, la principal novedad es la adopción de unos sensores de aparcamiento de tamaño más reducido, que mejoran la estética exterior del coche. Por otro lado, ahora puede disponer del enlace por Bluetooth para el teléfono móvil, como sus hermanos mayores.
A priori el X Type 2.2D Exetutive puede parecer un modelo caro respecto a sus oponentes más directos, frente a los que a lo mejor no muestra unas dotes dinámicas similares, pero sí un equipamiento claramente superior y una calidad de acabados no menos buena. A igualdad de dotación sus rivales se irían por encima de los 42.000 euros, aproximadamente, y es que el coche inglés ofrece de serie elementos tan apreciados como la tapicería de cuero, asientos delanteros eléctricos, con memoria para el del conductor, equipo de audio con mandos en el volante, control de crucero, sensor de aparcamiento trasero, etc. a lo que puede sumar una larga lista de extras.