ECOS CERCANOS
El año 2008 ha llegado con un pan debajo del brazo para la categoría de los utilitarios. La entrada en vigor de la nueva tasa ecológica que desde el 1 de enero hace las veces de impuesto de matriculación permitirá que muchos de ellos queden incluso exentos de dicha carga tributaria al emitir menos de 120 gramos de dióxido de carbono por kilómetro, lo cual ahonda en su atractivo al traducirse en una rebaja sustancial de su precio final de venta.
A algunos modelos como el Corsa 1.3 CDTI de 75 caballos les ha bastado con retocar el software de gestión del motor para reducir sólo una décima el consumo de carburante y llegar justito a un nivel de emisiones de 119 g/km, lo que le permite ahorrarse el 4,75 por ciento en concepto de impuestos que le correspondería bajo la actual normativa.
Otros, como el Seat Ibiza Ecomotive, han ido unos pasos más allá e impulsados por su “conciencia medioambiental”, o por una mera cuestión de imagen de marca, han profundizado en las modificaciones para lograr unos registros de consumo y de emisiones de CO2 aún más bajos.
De hecho, la versión estándar 1.4 TDI de 80 caballos sobre la que ha surgido esta variante Ecomotive también queda libre de la tasa verde al emitir 118 g/km, por lo que no existía una necesidad imperiosa de desarrollar una variante como ésta, que eleva a la máxima potencia el respeto por medio ambiente -sólo 99 g/km de CO2- y la contención en el gasto de gas-oil -3,8 litros en ciclo mixto, según los datos oficiales, frente a los 4,5 del Corsa-.
Empiezan las rebajas. El cliente que haya esperado hasta el nuevo año para comprar su vehículo habrá apreciado que el Ecomotive de Seat es 833 euros más barato que en 2007 (casi 140.000 de las antiguas pesetas), situando su precio en 13.811 euros, mientras que en el caso del Corsa Opel todavía no había facilitado los nuevos precios de su gama al cierre de este número, por lo que seguiremos tomando como referencia los 15.340 euros en los que estaba valorada oficialmente la versión Enjoy para esta versión CDTi de 75 CV y carrocería de 3 puertas.
Lógicamente, el precio del alemán debe verse rebajado, pero lo normal es que siga por encima del de su rival. Habrá que ver la diferencia final, pero nos atrevemos a apostar que la relación precio/equipamiento es favorable al Opel ya que la dotación de serie, y las opciones disponibles, son muy parcas en la variante Ecomotive del Ibiza, que toma como referencia el acabado Reference, el básico de la gama.
Así, el Corsa aporta un buen número de elementos adicionales sobre el Seat, como el aire acondicionado, los airbags laterales delanteros y de cortina, el control de velocidad de crucero, la regulación eléctrica de los retrovisores o los mandos del equipo de audio en el volante.
¿Económico o más práctico? Como decíamos anteriormente, el representante alemán se sigue mostrando tal cual era en todos sus aspectos, sólo que a un precio, esperamos, más reducido. En el Ecomotive los cambios son más sustanciales, pero sencillos, sin complicarse la vida con complejas y costosas soluciones tecnológicas. Además del nuevo software de la centralita del motor, se ha incluido un filtro de partículas DPF sin necesidad de mantenimiento, se han alargado los desarrollos del cambio, se ha mejorado la aerodinámica, ha bajado de peso y monta neumáticos específicos de menor resistencia a la rodadura.
Este conjunto de medidas aporta buenos réditos en términos de consumo y emisiones, pero tienen su contrapartida desde un punto de vista práctico y funcional respecto al Corsa. Por ejemplo, para reducir los kilos del Ibiza se ha implantado un respaldo de una sola pieza en los asientos traseros, por lo que no pueden abatirse como en el Opel, y se ha prescindido de la rueda de repuesto en favor del discutido kit reparapinchazos.
Respecto a la modificación de los desarrollos, especialmente entre tercera y quinta, el ecológico de Seat da una de cal y otra de arena, abriéndose una brecha sustancial respecto a su competidor, que mantiene un planteamiento más convencional y homogéneo en sus desarrollos y escalonamiento. Baste como ejemplo que mientras que el Corsa alcanza los 130 km/h en quinta a 3.000 vueltas, el modelo español marca casi la misma velocidad y al mismo régimen de giro ¡pero en cuarta!
Lo bueno es que en vías amplias el Ibiza va muy desahogado y gasta menos que un mechero. Lo menos bueno, las recuperaciones, aunque las distancias con el Corsa tampoco son especialmente significativas ya que el Ecomotive disfruta de una cota de par superior que aprovecha para empujar con mayor solvencia desde la zona baja del cuentavueltas, mostrando un óptimo rendimiento hasta la franja media de giro del motor.
El alemán, por su parte, parece algo más soso en su rendimiento. A las primeras de cambio no da esa sensación de empuje y aceleración que percibimos desde el principio en su rival, desde abajo parece más perezoso y todo es más moderado y progresivo, pero por contra estira más y proporciona emociones más gratificantes en rangos de revoluciones más elevados.

Ley Seca. Sin ser tampoco el súmmum del silencio, este Corsa CDTI mantiene unos registros más comedidos de sonoridad, desde el ralentí hasta los cruceros más elevados, que el TDI tricilíndrico del Ibiza, con un sonido bastante peculiar -a algunos no les desagrada, pero en definitiva es ruido- y una más que palpable transmisión de vibraciones al habitáculo, lo que no le convierten en un coche especialmente suave y refinado.
Pero que podemos decir de sus consumos... Lástima que no disponga, ni pueda añadirse como opción, de un ordenador de a bordo para que su propietario se deleite la vista observando como arroja medias de cuatro litros en autovía o menos de tres y medio por carretera convencional. Sin duda es uno de los modelos más económicos que podemos encontrar en el mercado, lo que no es moco de pavo teniendo el cuenta la escalada en el precio de los combustibles.
El Corsa se mueve también en unos registros muy moderados, aunque en términos generales vendría a gastar casi un litro más cada cien kilómetros, similar a lo que consumiría de más la versión convencional del Ibiza TDI 80 caballos respecto a este Ecomotive.
Las potencias derivadas de sus pequeños propulsores no tienen los argumentos suficientes ni para empezar a poner en apuros a los efectivos y logrados chasis de nuestros dos invitados. En materia de comportamiento sí que hay que reseñar la presencia de unos neumáticos específicos para el Seat: Dunlop SP10 sobre llanta de 14 pulgadas (15 en la versión estándar), con una mayor presión y llantas de acero con tapacubos cerrados.
Al margen de la mejor impresión estética que causan las llantas de aluminio del Corsa (a costa, eso sí, de un desembolso de 400 euros), estas ruedas agarran bien y sólo se aprecia una mayor deriva si forzamos muchos los apoyos. De todos modos nos quedaríamos con las 15 pulgadas del Opel, más que nada porque propician distancias de frenado más cortas y acrecientan la sensación de seguridad.