p
PORSCHE 911 GT2 -530CV-
PISTA LIBRE  
Ni carretera, ni ciudad... probamos el espectacular Porsche 911 GT2 en el mejor escenario posible, el circuito. 530 CV de fuerza bruta que el excelente trabajo de la electrónica se encarga de hacer utilizable tanto dentro como fuera de la pista.  

La sola mención de la marca de Stuttgart ya sugiere prestaciones, deportividad, exclusividad. Factores que dentro de la gama Nueveonce -el Porsche más genuino- encontramos llevados a su máxima expresión en el espectacular 911 GT2.
La combinación de la base mécanica del Turbo junto con las cualidades deportivas del GT3 han dado como resultado el 911 homologado para la calle más rápido de la historia. Y ésto, en referencia a un coche que supone la cumbre dentro de los automóviles de altas prestaciones, nos lleva a unos datos de partida desorbitados: 329 km/h y sólo 3,7 segundos en alcanzar los 100 km/h. No menos espectacular resulta la capacidad de aceleración hasta los 200 km/h desde salida parada, únicamente 11,2 segundos, o los sólo 20,7 segundos en cubrir el kilómetro. Además, los casi 70 mkg. de par están disponibles desde bajas revoluciones, con lo que incluso en marchas largas -sólo se asocia a un cambio manual de seis marchas de buen tacto y gran precisión- el empuje es constante, y la pegada en la zona media y alta extraordinaria.

Ayuda electrónica. Semejante fuerza bruta, con toda la caballería en el eje trasero (a diferencia de la tracción a las cuatro ruedas del Turbo), está destinada a la utilización por parte de manos expertas. No obstante, el diferencial autoblocante trasero y las ayudas electrónicas que por primera vez se ofrecen en el GT2 (el control de estabilidad PSM y tracción son de serie) son responsables de que el primer acercamiento a la descomunal fuerza del más potente de los 911, sea más “civilizado” de lo que a priori pudiéramos pensar. Si el Turbo ya era un auténtico misil con sus 480 CV, imaginaros lo que sería conducir este mismo motor pero con 530 CV sin ningún tipo de asistencia.
Este incremento de potencia se ha conseguido gracias a la modificación realizada en la alimentación, que ahora cuenta con turbocompresores más capaces (la presión de la sobrealimentación es mayor, 1,4 bares), y a la introducción por primera vez de un colector de admisión que permite que el aire se expanda.
Como decíamos, toda la fuerza disponible sería muy difícil de aprovechar con seguridad para la mayoría de los mortales sin ningún tipo de asistencia. Lo pudimos combrobar de primera mano en el Circuito del Jarama y acompañados de los consejos de un piloto de primer nivel como Miguel Ángel de Castro. En las pruebas realizadas quedó claro que el PSM realiza de forma magistral su trabajo, actuando no para frenar la marcha, sino para hacerla más segura. El sistema puede ser desconectado en varias etapas (aunque el ABS siempre permanece activo) para saborear sin limitaciones todo el potencial de este excepcional deportivo. Lo hicimos con todo el respeto que merece, pero fue nuestro compañero Miguel Ángel el que de verdad pudo rodar muy rápido sin asistencias.
El GT2 estrena otro dispositivo de ayuda, el Launch Assistant que también pudimos probar con seguridad en la recta del trazado madrileño. Como su propio nombre indica, este control optimiza la arrancada trabajando junto con el PSM para salir literalmente catapultados hasta velocidades de vértigo en apenas unos segundos. El sistema ajusta automáticamente el régimen más propicio para arrancar. Y funciona sin necesidad de accionar botón alguno, tan fácil como mantener el embrague pisado y una marcha engranada, y acelerar a fondo.


Telemetría. Porsche puso a nuestra disposisión un servicio de telemetría, transcribiendo a papel las excepcionales sensaciones que vivimos al volante del GT2. Ayudados por el Launch Assistant, hicimos en 0-100 en sólo 4,1 segundos, cerca del dato declarado por el fabricante.
Por otro lado, la telemetría igualmente ha corroborado la brutal capacidad de frenada, sin duda la mejor que hemos tenido ocasión de sentir en un coche de calle, y tanto o más excitante que el nivel prestacional de este Porsche. Una vez más, el sistema de frenos cerámicos PCCB, de serie en el GT2, destacó por su soberbio rendimiento. Los Nueveonce siempre han frenado muy bien, pero con este sistema se reducen alrededor de 20 kg. las masas no suspendidas, la respuesta es inmediata y su resistencia está garantizada donde otros en seguida desfallecen. Una opción muy cara para el resto de gama (cerca de 9.000 euros) pero muy recomendable y sin parangón en el mercado.

Deportivo entre los deportivos. El hecho de que el GT2 haya sido desarrollado por el departamento de competición de Porsche se nota, no en vano hereda el tren de rodaje del GT3 que cuenta con un tarado más deportivo y suspensiones rebajadas en 25 mm. respecto al Carrera. También se incluye una adecuación especial del sistema de amortiguación variable PASM, y el peso se ha rebajado hasta en 145 kg. en comparación con el Turbo.
La carrocería delata de inmediato su deportividad, con elementos como el gran alerón trasero, las prominentes entradas de aire o las llantas de 19 pulgadas. En el interior los signos distintivos del GT2 son las estupendos asientos tipo bacquet de competición fabricados en fibra de vidrio y carbono, con airbags laterales integrados, o el revestimiento del volante, palanca y freno de mano en tejido Alcántara. El equipamiento corresponde a los 911 de alta gama, en este caso hay opciones tan interesantes como el paquete Clubsport (es una opción sin sobreprecio) que incluye barras antivuelco, cinturón de arnés con seis puntos de anclaje para el conductor, un extintor con soporte, preinstalación para un interruptor de batería principal, y bacquets tapizados en material ignífugo.

Las pocas unidades destinadas a nuestro mercado y su elevado precio convierten al GT2 en una joya muy exclusiva y destinada a los “porchistas” más racing entre los que tuvimos el privilegio de sentirnos durante unas horas repletas de auténticas sensaciones deportivas.

p