Saab es una de las marcas que más se ha involucrado en el desarrollo de vehículos más limpios desde el punto de vista medioambiental. La berlina 9-5 fue la primera en emplear motores de la denominada generación Biopower, que ahora se ha extendido, para la gama 2008, al 9-3 en sus tres configuraciones: Sport Sedán, Sport Hatch y Cabrio.
En concreto la marca sueca, englobada en el gigante automovilístico americano General Motors, ofrece en España dos mecánicas Biopower que pueden funcionar bien con gasolina convencional, bien con combustible E85 -un 15% de gasolina y un 85 % de etanol- o la mezcla arbitraria de ambos. Se trata básicamente del mismo bloque/culata, de 1.998 centímetros cúbicos de cilindrada y turboalimentado, pero con distintas electrónicas de gestión, que le hacen rendir 175 caballos en el caso del denominado 1.8t Biopower y 200 para el 2.0t Biopower.
Rendimiento distinto. La unidad que hemos probado es el 2.0t Biopower, que rinde diez caballos menos que el 2.0t, pero que ofrece el mismo valor de par máximo que éste y en el mismo arco de revoluciones del motor: de 2.500 a 4.000 vueltas.
En un primer ciclo de la prueba lo empleamos con gasolina de 95 octanos y cuando apenas quedaba un cuarto de depósito, repostamos E85. La impresión, en esa primera fase es que los doscientos caballos no eran tales, ya que aunque el par disponible es el mismo, la respuesta en aceleraciones era más discreta, como si le faltasen al menos veinticinco caballos. Ello se debe al menor poder calofírico de la combustión del E85, que hace que el rendimiento termodinámico sea inferior al de la gasolina de toda la vida.
Eso sí, gastó menos gasolina cada cien kilómetros -alrededor de un litro y medio- que al rodar con un 75% del volumen del tanque mezclado con E85. Aunque la contraprestación está en unas menores emisiones de dióxido de carbono -causante del efecto invernadero de la atmósfera-, dado el origen vegetal del 85% del combustible. Aproximadamente emite un 80% menos de CO2 que el 2.0t de gasolina, que emite 213 gramos por kilómetro en ciclo mixto. Todo sea por la sostenibilidad medioambiental...
Sin servicio. No es menos cierto que en la actualidad en España sólo hay tres puntos de venta de combustible E85 o etanol, dos en Vitoria y uno en San Sebastián, con lo que ese factor ecologista de la compra no es por el momento determinante. Harán falta unos cuantos años para que los distribuidores incorporen a sus estaciones de servicio postes de biocombustibles -apenas hay 430 de biodiésel-, que, por otro lado no son su prioridad, sino seguir vendiendo los derivados del petróleo.
Dinámicamente he de decir que el Saab 9-3 Cabrio es uno de los más eficaces de su categoría. Un 60% de los aceros que se emplean para su chasis son de alta resistencia, lo que sumado a los refuerzos aplicados al bastidor para suplir la ausencia de techo como parte estructural, hace que esta “carencia” apenas se perciba en la dinámica de conducción. No se aprecian prácticamente flexiones del chasis ni cuando circulamos por asfaltos muy rotos, en mal estado, lo que revierte en el agrado de conducción. Además, esta firmerza permite que los tarados de la amortiguación sean relativamente duros, lo que mejora el comportamiento si lo que queremos es sacar al máximo provecho al motor, a sus 200 caballos de potencia.
A ello contribuyen también una direción de excelente tacto y unos frenos que han dado en nuestras mediciones unas distancias de parado de las mejores de su clase.
Nueva imagen. El 9-3 Cabrio de la gama 2008 ha dado un importante cambio en el plano estético. El Cabrio de la marca sueca, vive con esta su tercera generación en veinte años. Y para seguir dando guerra en el mercado de los descapotables ha actualizado su imagen. Basta con aprecias las formas del nuevo frontal para observar cómo ha incorporado recursos estéticos del Saab Aero X que hemos podido contemplar en los más recientes Salones del Automóvil. El perfil semicircular que resalta en el capó y las ópticas y tomas de aire trapezoidales denotan el agresivo carácter del coche. Además, y como un detalle de refinado gusto, el 9-3 Cabrio cuenta con un acertado embellecedor en el mismo color de la carrocería que se extiende desde la base del parabrisas sobre los guarnecidos superiores de las puertas yolonga hasta unirse con la tapa de la capota, como puede apreciarse en la foto superior. Quizás lo menos elegante es el diseño de las nuevas ópticas posteriores, enmarcadas con bandas ahumadas más propias de los coches de tuning que de un elegante cabriolet. Y por hablar de la capota, hay que elogiar el nuevo revestimiento en tejido de tono claro, que nos da la impresión de viajar en una berlina de techo fijo, aumentando la luminosidad del habitáculo. Una capota que se abate en sólo veinte segundos y cuyo aislemiento térmico y acústico es excelente.
En cuanto a su equipamiento, si nos atenemos al precio, es más que correcto, aunque hay algunos elementos que bien podrían formar parte del equipamiento se serie, como el cada vez más solicitado control de crucero o hasta la tapicería de cuero, nada barata, por cierto.