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JAGUAR XJR -416CV-
EXCLUSIVIDAD INGLESA  
La nueva estética de los XJ de 2008 ha aumentado la imagen deportiva de la variante más rápida de la gama, el XJR. Su motor ha ganado cinco caballos.
 

Las marcas premium, atendiendo a la demanda de versiones deportivas, tienen en su estructura divisiones encargadas de su desarrollo que han dado lugar a los Mercedes AMG, BMW M, Audi S/RS, etc. Jaguar no iba a ser menos y tiene para sus modelos más representativos sus variantes R. La gama 2008 ha actualizado su imagen y, por tanto, también lo ha hecho el XJR.
El remozado XJR ha recibido paragolpes más deportivos, quizás menos elegantes, pues el delantero incorpora una enorme toma de aire inferior, faldillas laterales más grandes y sendas branquias en las aletas delanteras con las que se acentúa su imagen racing. En el interior lo más llamativo, al margen de la exquisita terminación, es el completísimo equipamiento. Lo cierto es que no le falta nada, ya que hasta los asientos ventilados, el navegador, el volante y pedalier de reglaje eléctrico, pantalla táctil multifunción, etc. son de serie.

Cinco más. El XJR ha visto cómo sus 395 caballos iniciales se han convertido en 400, lo que da como resultado una ligera mejora en las prestaciones, que son otro de sus puntos fuertes.  Sus rivales dan más potencia, pero la carrocería y el bastidor de aluminio le hacen contar con una excelente relación peso/potencia.
Eso sí, los consumos pagan los platos rotos, y aunque no son descabellados, sí se mantienen por encima de unos valores «sensatos» en el momento en que optamos por rendirnos a la tentación y no respetar las velocidades legales. En este sentido, afortunadamente, pone su grano de arena un caja de cambios automática de seis marchas, la misma de los A8 y Serie 7, aunque sin uso secuencial, cuyos desarrollos son a nuestro juicio demasiado largos para una berlina de talante tan marcadamente deportivo como es ésta. Hay que alabar, por el contrario, su suavidad de funcionamiento, ya que es casi imperceptible el salto entre marchas.

La clave: compresor. Jaguar ha recurrido para el motor que impulsa sus distintas versiones R de la gama a un compresor volumétrico Roots-Eaton -equipado con dos intercambiadores de calor- que se encarga de sobrealimentar de aire a las cámaras de combustión. A diferencia del más extendido “turbo”, el compresor volumétrico, sobrealimenta de aire de modo proporcional al régimen de giro del motor, ya que una polea se encarga de moverlo, y no los gases del escape, como sucede con los turbos. De ese modo, se ganan caballos y par de un modo más lineal a lo largo del arco del cuentavueltas, sin que notemos esa ya en vías de extinción patada de los motores turbo más vinculados a los modelos de alto rendimiento.
En otro orden de cosas, hay que matizar que el resto del coche se ha adecuado a ese carácter deportivo intrínseco a la R de los nuevos Jaguar. La suspensión neumática, con amortiguadores pilotados, tiene tarado apreciablemente firme y el sistema de frenos recibe cuatro discos autoventilados con pinzas Teves; el rendimiento de ambos elementos es intachable. Sólo desentona una dirección que no «transmite» tanto como quisiéramos. Y es que el comportamiento, que no resta un ápice al confort de marcha, está a unos niveles sobresalientes. En las más sinuosas sólo sus dimensiones juegan en contra, aunque sin olvidar que ese bajo perfil antes citado no es amigo de firmes rotos o bacheados.

Exquisitez británica. El Jaguar XJR lleva a su máxima expresión el «dandysmo» inglés por su refinamiento. Exteriormente muestra sus garras deportivas pero sin estridencias. Sólo las enormes llantas advierten a quienes lo observan de lo que esconce bajo su carrocería de aleación. Nada más que llame la atención.
Quizás lo que sigue desentonando en un coche de más de cinco metros de largo y algo más de tres de distancia entre ejes es que -puestos a poner pegas- si un chófer nos va a llevar, las plazas traseras no disponen de demasiado espacio para las piernas y falta algún centímetro más de altura respecto al techo. Es un pecado intrínseco a los Jaguar XJ desde sus orígenes. Tampoco es el maletero uno de sus puntos fuertes, pues los 460 litros de volumen son inferiores a los 500 que dan modelos más pequeños, pero en casos extremos y dada la disponibilidad pecuniaria, para eso están UPS, DHL, etc.
No obstante, si lo que queremos es tener un coche «distinto», que además de elegante y cómodo sea rapidísimo, tenemos en el XJR una alternativa validísima por su relación valor/precio. Cuatrocientos caballos, supensión neumática deportiva, unos enormes frenos y, además, un equipamiento de serie que quita el hipo a la competencia redondean un coche para los amantes de lo exclusivo.

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